-
Juez condena a casi cuatro años a un traficante de Leicester por ocultar cocaína en su calcetín
-
'Hanuman Ansh' llega a SonyLIV tras superar los ₹342 millones en taquilla
-
Detienen a Thomas Markle en Florida por posesión de material de abuso infantil
-
Médico británico evacuado a Londres tras contraer ébola en la República Democrática del Congo
-
España presenta candidatos al BCE y la OIT
-
Bruselas recorta cuotas de merluza sur en un 20%
-
El PP granadino impulsa el IVA cero para productos básicos
-
Asevia integra siete despachos con inversión de 26 millones
-
CaixaBank proyecta un PIB español del 2% para 2027
-
Paralización de operaciones de carga en el aeropuerto de Mumbai por protestas
Un médico sirio juzgado por tortura expresa su "compasión" por las víctimas
Un médico sirio juzgado en Alemania por torturas a opositores al régimen de Bashar Al Asad y un asesinato expresó el martes su "compasión" por las víctimas.
Alaa Moussa, que llegó a Alemania en 2015, donde ejerció la medicina hasta su detención en 2020, es juzgado en Fráncfort por crímenes contra la humanidad.
Este médico de 36 años debe responder de 18 casos de tortura de opositores y del asesinato por inyección de un detenido mientras trabajaba en hospitales militares.
"He visto al servicio secreto militar golpear a los detenidos heridos. Sentía compasión por ellos, pero no podía decir nada, de lo contrario me encontraría yo en lugar del detenido", afirmó el acusado el martes en el tribunal.
Relatando su experiencia en el hospital militar de Homs en 2011, uno de los bastiones de la oposición al régimen sirio, Moussa describió el "caos" que según él reinaba a causa de la represión.
Añadió que algunos detenidos presentaban señales de tortura o golpes.
Pero Moussa, médico civil, explicó que nunca había hecho preguntas, ya que su superior le había advertido que los servicios secretos militares "controlaban" el hospital.
Al menos en una ocasión, el acusado afirma que vio a un paciente con los ojos vendados, con las manos atadas a la espalda, y que fue golpeado por miembros del servicio secreto y personal médico militar del hospital.
"Tenía mucho miedo de los servicios secretos militares y también del personal médico que se les unía", aseguró ante el tribunal.
Para él, mantener a los prisioneros con los ojos vendados durante los malos tratos era "inhumano".
Respecto a si sentía simpatía o no por los opositores, el médico explicó que ni él ni su familia eran militantes políticos. "Pero yo tampoco era un superpartidario del régimen", añadió.
Moussa es juzgado en Alemania en virtud del principio de la "jurisdicción universal".
O.Norris--AMWN