-
Primer ministro dice que catástrofe en Nepal es "una advertencia" sobre el cambio climático
-
ONU aprueba resolución que pide acciones más contundentes contra la subida del nivel del mar
-
Un combativo Netanyahu arremete contra sus detractores en la ONU
-
Xi pide a Trump una relación "sin conflicto" en una fastuosa visita a EEUU
-
CNN, MS NOW y Politico vuelven a la Casa Blanca tras una orden judicial
-
La inteligencia danesa considera improbable una invasión rusa de un país de la OTAN
-
La Casa Blanca impide el acceso a CNN, MS NOW y Politico pese a una orden judicial
-
Nobel iraní explica en sus memorias el dolor de separarse de sus hijos
-
Casa Blanca impide acceso a CNN, MS NOW y Politico pese a orden judicial
-
Michelle Bolsonaro se abre paso en la derecha brasileña
-
La débil oposición de México busca reconfigurarse para encarar al poder
-
Cotillard, Gil y Luengo ponen rostro femenino a la lucha por la Concha de Oro
-
El desalojo de una madrileña de 87 años pone rostro a la crisis de la vivienda en España
-
El embajador de Israel en EEUU dice que su hijo lucha por su vida
-
Un activista de ultraderecha británico, detenido tras intentar dañar un bote de migrantes
-
Dios e IA, el Vaticano se invita a la mesa de los gigantes tecnológicos
-
Trump recibe con todos los honores a Xi y asegura que China tampoco quiere barreras a la IA
-
Sivakov compara a Seixas con Pogacar: "En los entrenamientos nos destroza"
-
Nepal busca justicia climática en la ONU tras las devastadoras inundaciones
-
Arabia Saudita emite una breve alerta de riesgo de ataque en La Meca
-
La coalición gobernante en Marruecos retiene la mayoría en un contexto de elevada abstención
-
Alemania investiga a un presunto exguardia de un campo nazi de 105 años
-
El gobierno talibán afgano afirma que los ataques de Pakistán mataron a cuatro civiles
-
La UE seguirá condenando a Rusia en el G20 con o sin la presencia de Putin, afirma un portavoz
-
El joven nadador japonés Shin Ohashi bate el récord del mundo de los 200m braza
-
El papa pide prevenir el cambio climático por "justicia" social
-
El precio promedio del diésel en la UE alcanza un récord, según un análisis de la AFP
-
Un juez de EEUU ordena a la Casa Blanca restablecer el acceso a los medios vetados por Trump
-
Irán amenaza con extender la guerra "hasta el océano Índico" si EEUU ataca
-
El hallazgo de una iglesia medieval arroja luz sobre el pasado vikingo de Groenlandia
-
Una andanada de ataques rusos deja ocho muertos en Ucrania
-
Los rebeldes del norte de Etiopía advierten que están en "guerra total" contra el gobierno
-
El partido oficialista encabeza las elecciones legislativas en Marruecos
-
La exestrella de la NFL Antonio Brown acepta un acuerdo que reduce los cargos por un caso de tiroteo
-
El mercado automovilístico europeo avanza en su electrificación
-
Los bautismos católicos aumentan entre los jóvenes en Francia: "Me ayuda a sobrellevarlo todo"
-
EEUU reconoce ocho intentos de suicidio en el portaviones Lincoln
-
Meta lanza unas nuevas gafas sin cámara, con el foco en el audio y la IA
-
Luis de la Fuente inicia una nueva etapa "mucho más difícil" con la Roja
-
Aerolíneas de Irán suspenden vuelos tras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses
-
Exjefes de las FARC buscan a desaparecidos en Colombia como reparación por los secuestros
-
Aislado y a la defensiva, Netanyahu se presenta en la Asamblea de la ONU
-
Mexicanos se protegen del fuerte oleaje causado por el huracán Polo
-
"Miedo a salir": zozobra en una turística ciudad de Colombia tras la violencia narco
-
Forlán busca recuperar la mentalidad competitiva de Uruguay
-
India albergará los Campeonatos del Mundo de ciclismo en 2032
-
Agassi considera la Laver Cup "uno de los grandes eventos del año"
-
Un juez de Colombia permite la difusión de videos del presidente con cadáveres en redes
-
EEUU regresa a Siria piezas antiguas robadas
-
El hijo del embajador israelí en EEUU resultó herido en un ataque en Cisjordania
La lucha diaria por sobrevivir en la devastada Mariúpol
En otra vida, hace apenas 10 semanas, Inna era peluquera. Ahora pasa sus días buscando comida y agua, en una lucha por sobrevivir en la ciudad ucraniana de Mariúpol bajo ocupación rusa.
"Corres a buscar agua a un punto de distribución. Luego, a donde reparten pan. Luego haces fila para conseguir raciones", cuenta la mujer de 50 años. "Corres todo el tiempo".
Después de semanas de asedio, el ejército ruso y las fuerzas separatistas prorrusas tomaron a mediados de abril el control casi total de Mariúpol, ciudad portuaria a orillas del mar Azov, en el sudeste de Ucrania.
La ciudad está más calma, observaron periodistas de AFP en una visita de prensa organizada por las fuerzas rusas, aparte del sordo estruendo de las explosiones procedentes de la planta siderúrgica de Azovstal, el último reducto de las fuerzas ucranianas.
Después de vivir durante semanas en refugios subterráneos o encerrada en su casa, los habitantes de Mariúpol descubren al salir que su otrora vibrante ciudad quedó devastada.
En un distrito oriental, ninguno de los edificios de apartamentos de la era soviética quedó intacto. Sus fachadas están quemadas y las ventanas rotas por los bombardeos. Otros han colapsado por completo.
Las tiendas fueron saqueadas y se observan varias tumbas recién cavadas en un callejón que discurre en medio de un bulevar.
No hay servicio de agua, electricidad, gas, red de telefonía móvil ni internet. La vida cotidiana está dominada por la búsqueda de los bienes más esenciales.
El día en que AFP estuvo en la ciudad, las autoridades separatistas organizaron la distribución de ayuda al frente de los muros perforados y ventanas rotas de una escuela local.
- "No vivimos, sobrevivimos" -
Unas 200 personas se agolpan detrás de un camión militar mientras voluntarios entregan paquetes de alimentos con pasta, aceite y conservas, marcados con la letra "Z" que simboliza el apoyo a la campaña militar rusa en Ucrania. Cerca de allí, dos camiones cisterna reparten agua potable.
Un anciano empuja un cochecito desvencijado lleno hasta el tope de latas y paquetes.
Los pobladores se congregan al frente de un edificio donde estufas a gas calientan ollas y teteras. A su lado hay ropa remojada en dos barriles azules convertidos en lavadoras improvisadas.
"Nosotros no vivimos, sobrevivimos", dice Irina, una diseñadora de juegos de video de 30 años con un pequeño yorkshire terrier asomado en su mochila.
Muchos residentes de la ciudad, de unos 450.000 habitantes antes del conflicto, huyeron ante el avance de las fuerzas rusas.
No está claro cuántos permanecen, pero quienes quedaron atrás no tienen mayores esperanzas de salir.
"Me gustaría irme, ¿pero a dónde?", preguntó Kristina Burdiuk, una farmacéutica de 25 años con dos niñas pequeñas, cada una abrazando una hogaza de pan.
"No queda nada" en Ucrania, dice, y "ya son tantos" los ucranianos en Polonia. Rusia simplemente no es una opción, asegura.
Burdiuk cuenta que vio coches perforados de balas que trasladaban familias que intentaban huir de la ciudad al inicio del asedio. No sabe quién les disparó.
Así que prefiere permanecer en Mariúpol con su esposo, su madre y su abuela y aceptar el trabajo pagado en rublos que le ofrecen las nuevas autoridades.
"Estoy dispuesta a hacer lo que sea", afirma resignada.
- Enojo y frustración -
Irina, la diseñadora de juegos de video, dice que no puede trabajar sin internet o líneas telefónicas y, para peor, no puede contactar a sus seres queridos fuera de la ciudad.
Le preocupa su hermana gemela quien, según supo, se encuentra en Kiev.
Su única fuente de información es un canal prorruso que escucha en la radio a pilas de un vecino, o los rumores en el barrio.
La ausencia de noticias confiables y la incertidumbre han dejado a la ciudad cargada de enojo y frustración.
Durante la distribución de ayuda, una mujer de unos 60 años cuestiona a un oficial y pronto se forma un grupo a su alrededor.
"¿Cuándo recibiremos nuestras pensiones? ¿Cuándo reabrirán las escuelas? ¿Y las tiendas?", preguntan.
"Estamos haciendo lo posible", responde el oficial vestido en traje de camuflaje. "La prioridad es la seguridad y la limpieza", agrega.
Pese a la presencia de varios soldados armados, un joven explota: "les estamos haciendo preguntas concretas, ¡dennos respuestas concretas!".
Al prepararse para volver a casa con agua y comida, Irina quiere creer que "lo peor ya pasó".
Ella espera poder "aguantar algunas semanas, algunos meses, hasta que la situación mejore".
En especial, quiere que se restauren las comunicaciones para contactar a su gemela.
"Quiero decirle 'estoy viva, tu hermana está viva'", explica.
H.E.Young--AMWN