-
Cómo vaciar las papeleras ocultas de Linux y recuperar espacio en el disco duro
-
Argentina restringe el tránsito y despliega seguridad para la llegada del papa León XIV
-
El Gobierno reactiva los pagos de diciembre a febrero del ex Potenciar Trabajo
-
Feijóo advierte al PSOE de que 'entrarán en la cárcel' si han robado fondos para la seguridad ferroviaria
-
Huelga general y giro estratégico: La vivienda como eje de la campaña del 29N
-
Eisenkot elegido para formar gobierno en Israel tras la derrota de Netanyahu
-
Atlético-Barça en el Metropolitano: la guerra por Julián Álvarez y el pulso institucional
-
César Ritter y Gonzalo Torres regresan a los escenarios con 'Los Dioses del Teatro'
-
Resultados Lotería de Boyacá 7 de noviembre: premio mayor de $15.000 millones
-
Expertos analizan la belleza serena de Carlota Casiraghi a los 40 años
-
Análisis de la SMEG AFC01: Freidora de aire con diseño retro y función Juicy+Crispy
-
Sainz inicia el Gran Premio de Brasil desde la decimotercera posición tras bandera roja
-
Buenos Aires convoca una audiencia sobre el aumento del subte para 2027
-
Pilar Alegría responde al PP tras un cruce de mensajes en X
-
El Hierro declara la emergencia social ante el aumento de llegadas migratorias
-
La Fiscalía Europea investiga un posible fraude en fondos del AVE Madrid-Sevilla
-
La enfermedad gana visibilidad pública y transforma su representación social
-
El calor extremo eleva los riesgos durante el embarazo
Absuelto un soldado británico de dos asesinatos durante el "Bloody Sunday"
Un tribunal absolvió el jueves en Belfast a un soldado británico que era juzgado por dos asesinatos y cinco intentos de homicidio durante el "Domingo Sangriento" de 1972, uno de los episodios más trágicos del conflicto norirlandés.
"Declaro al acusado no culpable de los siete cargos", afirmó el juez Patrick Lynch, al destacar la insuficiencia de las pruebas.
El exparacaidista, conocido únicamente como "Soldado F", por razones legales, fue el primer militar juzgado por este "Bloody Sunday" (Domingo Sangriento), ocurrido hace más de medio siglo.
El 30 de enero de 1972, en Londonderry (también llamada Derry), paracaidistas británicos abrieron fuego contra una manifestación pacífica de militantes católicos, causando trece muertos y al menos quince heridos.
El "Soldado F" estaba acusado de dos asesinatos —los de James Wray y William McKinney— y de cinco intentos de homicidio.
"Los responsables deberían sentir vergüenza", declaró el juez al pronunciar el veredicto.
Sin embargo, el magistrado añadió que "por muchas sospechas que este tribunal pueda tener sobre el papel del Soldado F, está obligado y limitado por las pruebas que se le han presentado".
El juez señaló que las pruebas "deben ser "convincentes y manifiestamente fiables", añadiendo que no era "en absoluto" el caso.
"La negación persistente de justicia para las familias del Bloody Sunday es profundamente decepcionante", denunció en X Michelle O’Neill, ministra principal de Irlanda del Norte y dirigente del partido nacionalista Sinn Féin.
El ejército británico sostuvo durante mucho tiempo que los paracaidistas habían respondido a los disparos de "terroristas" del IRA (Ejército Republicano Irlandés, grupo paramilitar opuesto a toda presencia británica en la isla de Irlanda).
Esa versión del ejército británico se vio respaldada en su momento por un informe elaborado apresuradamente.
A pesar de los numerosos testimonios que contradecían esas afirmaciones, hubo que esperar hasta 2010 para que se reconociera oficialmente la inocencia de las víctimas.
Algunos de los heridos o fallecidos fueron alcanzados por la espalda o incluso cuando estaban tendidos en el suelo, agitando un pañuelo blanco.
La masacre del "Bloody Sunday" —inmortalizada por una famosa canción del grupo de rock irlandés U2 (1983)— tuvo como efecto empujar a numerosos jóvenes católicos republicanos a unirse al IRA.
El "Bloody Sunday" es uno de los momentos más sombríos de las tres décadas del conflicto que enfrentó a los republicanos —en su mayoría católicos, partidarios de la reunificación con Irlanda— y a los unionistas protestantes, defensores de que Irlanda del Norte siguiera siendo parte de Reino Unido.
El Acuerdo de Paz del Viernes Santo, en 1998, puso fin a este conflicto, que causó alrededor de 3.500 muertos.
M.Thompson--AMWN